Ventajas
Todo lo que hemos dicho sobre “odontología sin metales” está válido aun más para los implantes, porque estos no simplemente están en la boca sino se encuentran directamente en la mandíbula.
El gran ventaja de implantes de cerámica es que no tienen efecto de antena, ni de tóxico y sólo irritan poco al sistema inmunológico – o por lo menos significantemente menos que los metales.
Se sabe desde mucho tiempo que los implantes de titanio producen un poco de abrasión cuando el dentista los tornea en el hueso y que así partículas llegan a las vías linfáticas tal como a los ganglios linfáticos y que allá no se comportan biológicamente muy neutrales.
En la consulta del Dr. Heiss preferimos implantes de cerámica a dientes con raíces rellenadas, porque estos dientes con las raíces rellenadas siempre se vuelven en ámbitos problemáticos o focos concretos por las bacterias, las ptomaínas y los tóxicos que se quedan y que de esta manera encargan mucho del organismo.